Davinci, piensa en lo imposible
La conspiración del coronavirus

La conspiración del Coronavirus

Todos nosotros estamos viviendo en estos días una situación de extrema gravedad, que en muchas ocasiones puede llegar incluso a parecernos irreal. Lo que constituye un caldo de cultivo perfecto para que diversas teorías, sobre la conspiración del coronavirus, se abran paso inundando las redes.

Desde davinci.es quiero hacer una llamada a la cordura, recordando lo que de verdad sabemos del coronavirus y las lecciones que debemos aprender de lo que está pasando. Una llamada para despejar cualquier duda sobre la conspiración del coronavirus y que, las continuas fake malintencionada que buscan la desinformación, no conviertan esta crisis en otro caos donde sepultar la verdad.

El origen del coronavirus

Todas las investigaciones actuales indican claramente que el origen del virus es completamente natural. El contagio se produjo, probablemente, de un murciélago a un pangolín y de ahí a un humano. El proceso por el cuál se produjo su expansión es más problemático pero, se apunta la posibilidad de que estuviese presente entre la población en fechas muy anteriores a su detección en Wuhan (China). Esto, junto con su facilidad para contagiarse en las fases asintomáticas, explicaría su inusitada expansión.

Cualquier teoría sobre su diseño como arma biológica es absolutamente falsa. Al principio, los chinos acusaros a EEUU pero, cuando lo contuvieron y llegó a EEUU, fueron éstos los que pasaron a acusar a China. Ambas estrategias son sólo mentiras políticas, encaminadas a hacer que la población busque culpables en el exterior y no vea los graves errores cometidos por sus propios gobiernos.

¿Por qué algunos países lo han controlado con rapidez y en otros se ha expandido como la pólvora?

La respuesta es tan sencilla como que unas sociedades estaban más preparadas que otras para afrontar el virus.

La expansión del coronavirus
La expansión del coronavirus

En China, su sistema político, al ser una dictadura, facilitó la imposición de normas a la población sumamente radicales, sin oposición alguna en el país. Esto, junto con el hecho de contar con la experiencia de epidemias previas (SARS 2003) y su liderazgo tecnológico mundial, les proporcionó los medios ideales para luchar contra la pandemia. Quizá a algunos os resulta extraño que afirme que China ejerce un liderazgo en la tecnología mundial, ya que desde el punto de vista occidental, se tiende a pensar que es EEUU el país con la tecnología mas avanzada. Sin embargo, hace ya años que China le arrebato dicho trono y que es sólo su control sobre los mercados financieros (cada vez menor), lo que mantiene la apariencia de supremacía estadounidense.

Otros países asiáticos, como Japón o Corea del Sur, también han reaccionado con mas eficacia, gracias principalmente a su experiencia con el SARS de 2003, del que aprendieron a dotarse de los medios y estrategias necesarias para futuras epidemias.

En Europa, sin embargo, el hecho de que epidemias como el SARS tuviesen un efecto muy leve, hizo que se relajasen las medidas. Si a esto se suma. el proceso de desmantelamiento neoliberal de la sociedad del bienestar, comenzado con entusiasmo tras la crisis de 2008, el resultado ha sido unos sistemas sanitarios y sociales debilitados y con una falta de medios simplemente criminal.

En EEUU, más allá de sus intentos de culpar a China, lo cierto es que sus sistema sanitario, casi inexistente, y la total desprotección social de la población, es la única culpable de expandir el virus como la pólvora. Una sociedad basada en el completo individualismo, más pendiente de comprar armas para defenderse del vecino, que mascarillas para los hospitales, no puede esperar más que el desastre, al enfrentarse a crisis globales como la actual.

¿El coronavirus nos ha pillado desprevenidos?

La verdad es que no. Todos los países estaban alertados de que era inminente la llegada de una pandemia. De hecho, incluso se contaba con distintas simulaciones del efecto de una pandemia debida específicamente a un coronavirus.

¿Ha habido, entonces, una conspiración?

Pues la respuesta, aunque pueda parecer paradójica con la intención que mueve este artículo, es que sí. Claro que ha ha existido la conspiración del coronavirus, pero ha sido una conspiración muy distinta a las vendidas en las fake news.

La verdadera conspiración del coronavirus
La verdadera conspiración del coronavirus

La conspiración real es la de todos aquellos políticos y mandatarios mundiales que, estando perfectamente informados de la pandemia que vendría (como de otros muchos desafíos globales venideros), han vendido y defendido públicamente el desmantelamiento de los servicios sanitarios, sociales y educativos, santificando el mercado como único arbitro de la sociedad. Una conspiración auspiciada por los grandes poderes económicos, que han abanderado el derribo de los Estados, para erigirse ellos mismos como únicos árbitros de la economía, pero que no han dudado en pedir, a ese mismo Estado al que desprecian, que les regale ingentes cantidades de dinero de los contribuyentes para sanear sus cuentas de resultados.

Pero no os confiéis porque la conspiración continua. Ahora mismo, esos mismos poderes preparan todo un argumentarlo mediático para intentar engañar, una vez más, a la sociedad y que no aprendamos nada de lo ocurrido.

¿Se lo vamos a permitir?

La respuesta a esta pregunta la debemos escribir entre todos.

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